Guía completa
El pitido molesto casi siempre tiene una causa concreta
Cuando el sistema de sensores de aparcamiento empieza a pitar sin motivo, o deja de avisar cuando debería, la reacción habitual es pensar que hay que cambiar todo el kit. La mayoría de las veces el problema está en un único sensor, en su conector o en un tramo de cableado, no en el sistema completo.
En Taller Aranjuez usamos el equipo de diagnosis para localizar exactamente qué sensor está dando la señal errónea antes de proponer cualquier sustitución. Es la diferencia entre pagar por un sensor de 30-40 € o por un kit completo que no hacía falta cambiar.
Causas más habituales de un fallo
La suciedad acumulada en la superficie del sensor es la causa más frecuente y la más barata de resolver: a veces basta con limpiarlo. Un golpe leve en el parachoques puede dañar el sensor por dentro aunque por fuera no se note nada raro. Y la humedad en los conectores, sobre todo en sensores traseros expuestos a agua de lluvia o de lavado, genera fallos intermitentes que solo aparecen en ciertas condiciones.
Instalación nueva
Si tu coche no trae sensores de fábrica y quieres añadirlos, es una instalación habitual que se puede limitar a la parte trasera o extender también a la delantera. Pintamos los sensores exactamente del color de tu parachoques antes de montarlos, para que queden integrados y no se noten como un añadido posterior. También se puede combinar con una cámara de visión trasera si el coche no la incorpora.
Calibración final
Después de cualquier instalación o sustitución, comprobamos que las distancias que indica el sistema —tanto acústicas como en pantalla, si el coche la tiene— se corresponden con la distancia real al obstáculo. Un sensor mal calibrado puede ser tan poco útil como no tener sensores.
Si tu coche pita sin razón o ha dejado de avisar, llama al 641 16 17 71 y lo localizamos antes de hablar de precio.